TÚ DECIDES.

Como lo lees. Tú decides; tú eliges. Es así.

Y en realidad no es nada fácil pero eso no hace que esta capacidad de elección deje de estar ahí. Y para mi es el mejor medio para ser feliz: tomar decisiones.

Decisiones difíciles, arriesgadas, simples y a la vez de complejas consecuencias. Al fin y al cabo, elegir es lo que marca la diferencia, lo que te lleva por un camino u otro. Elegir es lo que te acerca, o te aleja de tus sueños.

Así que para empezar, plantéate cuántas de tus decisiones te alejan de tus sueños, y piensa qué puedes hacer para cambiarlas, ¡si es que quieres!

Elige, si, elige a quién te rodea, puede que estés pegad@ a gente que no te hace bien, o quizá si lo piensas hay personas que están demasiado “lejos” de ti. Recuerda que se puede estar lejos aun cuando la distancia es corta…

Elige lo que te apasiona, lo que te acelera el corazón, lo que te motiva y te hace sonreír, llorar y temblar de emoción. Decídete por esas cosas, personas o situaciones.

Elige la circunstancia, y si no es posible, la manera de afrontarla; ya lo sabes, es cuestión de práctica ver las cosas desde otra perspectiva.

Elige cantar, bailar, correr, saltar, jugar y divertirte.

Elige con cabeza, y con corazón. Elige asumiendo las consecuencias y sobre todo, con plena conciencia de que la elección es tuya, ni aconsejada, ni sugerida, ni presionada, ni al azar. Escucha, comparte y recapacita, pero decide tú. Es la única forma de no equivocarse nunca, pues sea cual sea el resultado, en el momento de la elección, estabas segur@ de ella.

Elige qué ves, que lees, que escuchas y adónde vas.

Elige tu camino.

Elige tu destino.

Elige ser FELIZ.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *